La comunidad educativa de la Vega Baja denuncia el abandono de los centros ante las altas temperaturas
Desde la Asamblea de Docentes de la Vega Baja exigen una respuesta inmediata de la Conselleria
La comunidad educativa de la Vega Baja ha denunciado públicamente la grave situación que están sufriendo numerosos centros educativos de la comarca ante la falta de infraestructuras y recursos adecuados para afrontar las altas temperaturas. Profesorado, alumnado y personal de administración y servicios se ven obligados a desarrollar su actividad diaria en condiciones incompatibles con el bienestar, la salud y el derecho a una educación de calidad.
Desde primeras horas de la mañana, muchas aulas registran temperaturas superiores a los 30 grados, alcanzando niveles que dificultan seriamente el desarrollo normal de la actividad lectiva. A partir de las 10:00 horas, el calor se convierte en un problema generalizado que afecta a la concentración, al rendimiento académico y a la salud de quienes permanecen durante horas en unas instalaciones claramente insuficientes para afrontar episodios de calor extremo cada vez más frecuentes.
Esta realidad se repite en centros educativos de municipios como Orihuela, Torrevieja, Almoradí, Callosa de Segura, Dolores, Rojales, Guardamar del Segura, Pilar de la Horadada, Albatera, Cox, Bigastro o Redován, entre otros. Desde la Asamble de Docentes han señalado que no se trata de una situación puntual ni excepcional, sino de un problema estructural que se reproduce año tras año sin que la administración educativa haya impulsado las inversiones necesarias para solucionarlo de forma definitiva.

Desde la organización han señalado que la situación resulta especialmente alarmante en aquellos centros que continúan funcionando con aulas prefabricadas o barracones. Estas instalaciones, que debían ser provisionales, se han convertido en muchos casos en una muestra evidente del abandono que sufren determinados centros educativos. Durante los meses de más calor, estos espacios alcanzan temperaturas insoportables, poniendo en riesgo las condiciones mínimas exigibles para la enseñanza y el trabajo.
A ello se suma han enfatizado la insuficiencia de zonas de sombra en numerosos patios y espacios exteriores. Miles de alumnos y alumnas permanecen expuestos diariamente a temperaturas extremas durante recreos y actividades lectivas, una situación que evidencia la falta de adaptación de las infraestructuras educativas a la realidad climática de nuestra comarca.
Resulta incomprensible e inaceptable que, en pleno año 2026, la comunidad educativa de la Vega Baja siga soportando unas condiciones que vulneran los principios básicos de seguridad, salud y prevención de riesgos laborales. Mientras las administraciones reconocen públicamente el impacto creciente de las olas de calor, los centros educativos continúan afrontando este problema sin los recursos necesarios y sin un plan efectivo que garantice unas condiciones dignas para enseñar y aprender.

La comunidad educativa considera que esta situación es consecuencia directa de años de insuficiente inversión y de una preocupante falta de planificación por parte de la Conselleria de Educación. “No podemos seguir normalizando que alumnado y trabajadores soporten temperaturas extremas en las aulas mientras las soluciones continúan retrasándose.”
Por todo ello, han exigido a la Conselleria de Educación que asuma su responsabilidad y actúe de manera inmediata. Reclamamos la puesta en marcha urgente de un plan extraordinario de climatización de los centros educativos de la Vega Baja, la eliminación progresiva de las aulas prefabricadas, la creación de espacios de sombra suficientes en todos los centros y la ejecución de las inversiones necesarias para adaptar las infraestructuras educativas a una realidad climática que ya no admite más demoras.
Han concluido señalando que la salud, la seguridad y el derecho a una educación de calidad no pueden seguir dependiendo de la temperatura que marque un termómetro.
